viernes, 12 de julio de 2013

HAZ CLIC =CUENTOS DE LOS VALORES


Cuentos que enseñan valores a los niños

Los valores son las reglas de conducta y actitudes según las cuales nos comportarnos y que están de acuerdo con aquello que consideramos correcto. Al nacer, los niños no son ni buenos ni malos. Con la ayuda de sus padres, educadores, y de los que conviven con ellos, aprenderán lo que está bien y lo que está mal decir, hacer, actuar, vivir.
Los niños también aprenden a través de los cuentos y de los libros. Por eso,GuiaInfantil.com ofrece una selección de cuentos infantiles que hablan de muchos valores, sean ellos familiares, socioculturales, materiales, éticos y morales, o aún espirituales.
CUENTO 1
CUENTO 2
CUENTO 3
CUENTO 4
CUENTO 5
CUENTO 6 
CUENTO 7
CUENTO8
A través de los cuentos, los niños asimilarán de una forma más rápida y práctica el verdadero significado de cada valor. A través de los cuentos para niños podemos enseñar a nuestros hijos a que se comporten de forma educada, respetuosa, y amistosa con los demás, para que todos puedan convivir unos con otros, de una forma positiva, sin perjudicar a nadie.
 DAR CLIC=     MANUAL DE VALORES  
JUEGOS PARA PRACTICAR LOS VALORES

Es necesario enseñar al niño desde pequeño, lo que significa ser un hombre, mujer o niño libre. Enseñarlo a que actúe de acuerdo con lo que le ofrece la libertad, que no tema expresarse, exigir sus derechos, hablar con franqueza, con soltura.
Pero también hay que enseñarle a diferenciar que actuar con libertad es considerar también a los otros, y que solamente se es verdaderamente libre cuando se actúa por el bien de los demás.
Recítale a tu hijo la siguiente poesía:
“Pintando”
Pinta que pinta la nena,
pinta y pinta sin parar.
Abre ventanas de estrellas,
pinta el cielo…
Pinta el mar….
Pinta niños que retozan,
pinta flores,
pinta luz,
conchitas y caracoles,
destellos
del agua azul.
Pinta que pinta la niña
muy pronto terminará.
¿Qué está pintando mi nena?
¡Pinta, pues la libertad!
Pregúntale a tu hijo:
- ¿Por qué se pinta así la libertad?
- ¿Por qué se pintan tantas cosas en la poesía y luego se pinta la libertad?
- ¿Qué entiendes por pintar la libertad?
- ¿Te gustaría pintar la libertad? ¿Cómo lo harías?
Explícale a tu hijo que el poeta pinta la libertad como algo muy bonito, porque todos desean ser libres y poder pintar el cielo, la luz, el mar, todo lo que está alrededor, todo lo que sea bello, y que se puede pintar lo que se quiera, eso es la libertad.
Pintar:
El niño realizará un dibujo sobre la libertad, pintará libremente lo que quiera, lo que para él signifique la libertad.
Pincha aquí para obtener la lámina donde pintar.Para desarrollar este valor en tu hijo es importante que sepa qué es un buen amigo y porqué, cómo se comportan los buenos amigos, cómo mantener una buena amistad: preocuparse por sus compañeros, esforzarse por hacer algo útil en beneficio de los amigos, el niño amigo es el que no pelea con sus compañeros, comparte sus juguetes y conversa con los demás niños, trata de ayudar a un compañero que ha procedido mal explicándole lo incorrecto de su actuación, trata de convencerlo de que ha infringido las reglas sin ir a quejarse al adulto... Cuando hay amistad los niños se percatan de cuándo uno de ellos está alegre, o por el contrario, está triste y tratan entonces de alegrarlo, jugar con él, etc.
Prueba a contarle al niño esta historia:
Érase una vez dos niños que iban caminando por el bosque. Estos niños eran amigos desde hacía mucho tiempo. De pronto, un oso grande y fiero salió a su encuentro, imponente con sus afeiladas garras y dando unos fuertes rugidos. "¡Oh, qué espanto ante aquel animal tan feroz!" El miedo era tal que uno de los niños echó a correr, y sin mirar hacia atrás ni preocuparse por nada, trepó a un árbol y se ocultó entre las ramas, para que el oso no pudiera verlo y luego poder escapar. El otro niño, despavorido, se quedó paralizado por el temor, y viendo que no tenía escapatoria del imponente animal, y que su amigo se hallaba a salvo, se quedó en medio del camino, se echó al suelo y se fingió muerto.
El oso, sorprendido, se le acercó y se puso a olerlo, pasando su nariz por todo su rostro, las orejas, el cuello, el pecho, las piernas, tratando de observar si había alguna reacción. El niño retuvo la respiración, pues sabía que si hacía algún fuerte movimiento el oso podría darse cuenta de que él pretendía engañarlo. De nuevo el oso volvió a olerle cara, le lamió las mejillas, le escudriñó las orejas, emitiendo gruñidos bajos pero tranquilos.
Tras un largo rato olfateando, el oso creyó que el niño estaba muerto y que, por lo tanto, no suponía ningún peligro para él, por lo que se alejó. Cuando el fiero animal ser marchó, el niño que estaba en el árbol bajó rápidamente y le preguntó entre risas a su amigo:
-¿Qué te ha dicho el oso al oído?
-Me ha dicho que los que abandonan a sus compañeros en los instantes de peligro no son verdaderos amigos."
Una vez leído el cuento, comenta con tu hijo qué le ha parecido la historia, cómo habría reaccionado él, quién es mejor amigo en esta historia... Intentar encauzar tu relato de tal forma que critiques la actitud del pequeño cobarde que huye sin preocuparse por su compañero. Puedes terminar esta actividad dibujando una postal para su amigo, en la que coloreará un bonito dibujo y después añadirá una cariñosa dedicatoria. Puedes descargar dos modelos pinchando aquí.

Nos preguntamos muchas veces por qué es importante y necesario que eduquemos a nuestros hijos a través de los

valores.http://elvalordelosvalores.com/definicion-de-los-valores/ Educar a nuestros hijos para que aprendan a dar valor a algunas conductas y comportamientos les ayudará a convivir de mejor manera y a sentirse bien en el ambiente en que se encuentren. 
Valores como la amistad, la comprensión, la tolerancia, la paciencia, la solidaridad y el respeto, son esenciales para un sano desarrollo de los niños.

Un niño que conoce el límite del otro, podrá vivir una vida sana y saludable, sea en su entorno familiar o escolar. Un niño que sabe respetar a los demás, será más fácilmente respetado, y así con todo.
Los valores son las reglas de conducta y actitudes según las cuales nos comportarnos y que están de acuerdo con aquello que consideramos correcto. Al nacer, los niños no son ni buenos ni malos. Con la ayuda de sus padres, educadores y de los que conviven con ellos, aprenderán lo que está bien y lo que está mal decir, hacer, actuar, vivir.Transmitir valores a los hijos
Pero, ¿cómo educar a los hijos en valores? Primero, conociendo cada uno de los valores. GuiaInfantil.com hizo una selección de los principales valores para que los padres hagan un repaso y luego se los enseñen en el día a día a sus hijos, y con ejemplos.

También es preciso recordaros que los niños aprenden con el ejemplo. El ejemplo que dan sus padres en su forma de relacionarse con los demás, de pedir las cosas, de compartir mesa, asiento, de cooperar, de ayudar a los demás, de defender, de reclamar, de tolerar y aceptar. Si los padres no tienen paciencia con su hijo, ¿qué creen que el niño va a aprender? La responsabilidad que tienen los padres en latransmisión de los valores a sus hijos es crucial.

Los Valores familiares entre los miembros de una familia se establecen relaciones personales que entrañan afinidad de sentimientos, de afectos e intereses que se basan en el respeto mutuo de las personas.La familia es la comunidad donde desde la infancia se enseñan los valores y el adecuado uso de la libertad. Las relaciones personales y la estabilidad familiar son los fundamentos de la libertad, de la seguridad, de la fraternidad en el seno de la sociedad. Es por esto que en la familia se inicia a la vida social.Es en la familia donde se enseñan los primeros valores; valores que serán sustento para la vida en sociedad y a lo largo de la vida de la persona. Entre otros destacan los siguientes:La alegría:La alegría es un valor que se siembra primeramente en el seno familiar. Es en el núcleo familiar donde se procura que los miembros se ayuden unos a otros en sus necesidades, en la superación de obstáculos y dificultades, así como el compartir los logros y éxitos de los demás.En el fondo lo que se fomenta es dejar el egoísmo a un lado, buscando el bien y compartir con el otro. Cuando nos centramos en nuestras preocupaciones y no estamos dispuestos a ayudar a los que nos rodean somos egoístas. El egoísta no suele ser una persona alegre. Es en este darse a los demás miembros de la familia donde se obtiene la alegría.La alegría no depende de las circunstancias o de las facilidades que puede presentar la vida y tampoco consiste en tener cosas. Este valor tiene su fundamento en lo profundo de la persona, no es sino la consecuencia de una vida equilibrada, de una coherencia entre lo que pensamos y lo que hacemos, el tener una mente y un cuerpo sanos.La generosidad:La generosidad es uno de los valores que se fomentan en la vida familiar. Entendiendo por generosidad el actuar en favor de otras personas desinteresadamente y con alegría. Hacer algo por otras personas puede traducirse de diferentes maneras, por ejemplo, dar cosas, prestar juguetes, dar tiempo para escuchar y atender a otro miembro de la familia, saludar, perdonar.Se notará una actitud generosa en una persona que se esfuerza por hacer la vida agradable a los demás miembros de la familiar.El respeto:El respeto hacia los demás miembros es otro de los valores que se fomentan dentro de la familia, no sólo respeto a la persona misma, sino también a sus opiniones y sentimientos. Respeto hacia las cosas de los demás miembros, respeto a su privacidad, respeto a sus decisiones, éstas, por supuesto, adecuadas a la edad de la persona. Es en la familia donde el niño aprende que tanto él o ella como sus ideas y sentimientos merecen respeto y son valorados.La justicia:La justicia se fomenta en el seno de la familia al establecerse lo que corresponde a cada miembro de la misma. Recordemos que la justicia consiste en dar a cada uno lo que les corresponde. Una persona que se esfuerza constantemente por respetar los derechos de los demás y le da a cada uno lo que debe, tiene la virtud de la justicia.La responsabilidad:La responsabilidad supone asumir las consecuencias de los propios actos, no solo ante uno mismo sino ante los demás. Para que una persona pueda ser responsable tiene que ser consciente de sus deberes y obligaciones, es por ello, de gran importancia que los hijos tengan sus responsabilidades y obligaciones muy claras. Por ejemplo, el niño debe tener claro que es su responsabilidad la calidad y el esfuerzo en sus estudios, que debe poner el mayor trabajo y empeño en esta actividad, en beneficio propio y en respuesta a la oportunidad que le brindan sus padres.El desarrollo de la responsabilidad en los hijos es parte del proceso educativo, esto con vistas a la participación de los hijos en la vida familiar primero, y a la vida en sociedad después, de una manera responsable y autónoma.La lealtad:La lealtad surge cuando se reconocen y aceptan vínculos que nos unen a otros, de tal manera que se busca fortalecer y salvaguardar dichos vínculos así como los valores que representan. La aceptación y el reconocimiento de este vínculo no se centra hacia el futuro, como una posibilidad, sino que es una realidad actual. Este vínculo no pasa con el tiempo, es profundo, suele madurar y fortalecerse a la larga.Es en la familia donde surgen y se fortalecen este tipo de vínculos, por ejemplo, un niño pequeño aprende a ser leal al esforzarse por ayudar a los demás, al procurar hacer todo lo que pueda para cumplir con lo que sus padres le dicen que es bueno. Se muestra lealtad entre los hermanos al apoyarse, defenderse y ayudarse ante las dificultades, ante la amenaza de personas o circunstancias ajenas a la familia.Conviene aclarar que ser leal a los papás, por ejemplo, no significa aprobar una conducta errónea de los mismos, sino el respetar y cuidar su buen nombre, se trata de ser sincero con ellos, además de ayudarlos a superar las dificultades.Lo mismo ocurre al ser leal a la patria, esto no supone ocultar o negar los males y deficiencias que en ella puedan existir, sino el proteger, reforzar y participar en la vivencia de los valores de la misma.La autoestima:La autoestima es uno de los valores fundamentales para el ser humano maduro, equilibrado y sano. Este valor tiene sus raíces y fundamentos en el núcleo familiar.Se entiende por autoestima la visión más profunda que cada persona tiene de sí misma, influye de modo decisivo en las elecciones y en la toma de decisiones, en consecuencia conforma el tipo de vida, las actividades y los valores que elegimos.Desde niños vamos construyendo el concepto de nosotros mismos de acuerdo a los mensajes recibidos de nuestros padres, hermanos, familiares, amigos y maestros. Es la suma de la autoconfianza, el sentimiento de nuestra valía personal y de nuestra capacidad. Ésta se basa en la variedad de pensamientos, sentimientos, experiencias y sensaciones que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida, pero principalmente a lo largo de nuestra infancia y adolescencia.Si queremos construir una personalidad fuerte y equilibrada, es de vital importancia que como padres hagamos sentir a nuestros hijos que son dignos de ser queridos con un amor incondicional, es decir, no condicionado a su comportamiento, calificaciones o actitudes.Elevar la autoestima de nuestros hijos es de vital importancia, ya que contribuimos a que desarrolle la convicción de que es estimado y valorado, que es competente para enfrentarse a la vida con confianza y optimismo, y que es merecedor de la felicidad.

Los padres son uno de los modelos más importantes para los jóvenes que crecen.  Algunos de nosotros tal vez nunca hayamos oído a nuestros padres disculparse con nosotros cuando estábamos creciendo. Sin embargo, los padres también son humanos. Ellos no siempre aciertan. El decir a veces "lo siento" puede ser la frase más fuerte, más poderosa.  
Si nosotros, como adultos, no podemos expresar cómo nos sentimos, nuestros niños tampoco aprenderán a hacerlo. Los sentimientos de desilusión, tristeza, frustración y dolor pueden estar encerrados dentro. Sólo se expresan como arranques de enojo. La gente necesita expresar cómo se siente antes de que estos sentimientos exploten y hieran a alguien. 
 Atesorar los recuerdos especiales  

Los recuerdos son importantes, ya sean felices o tristes. Es bueno recordarlos. Con los niños menores, ayudarlos a que hagan una caja de tesoros. Encontrar o hacer con ellos un receptáculo y pensar en un lugar especial para guardarlo. Ayudar al niño a que use su caja de tesoros para guardar artículos pequeños que tengan recuerdos especiales de diferentes acontecimientos. Si uno de los padres se está muriendo, ésta es una actividad a desarrollar juntos para ayudar al niño a recordarlo. 
 Estar disponibles  
La gente siempre está ocupada. Los padres están ocupados. Las madres están ocupadas. Los niños están ocupados. Estamos todos ocupados, pero si no encontramos tiempo para compartir mutuamente, las cosas se interponen entre nosotros. Las buenas relaciones rara vez sólo suceden. Hay que hacerse del tiempo para desarrollarlas. 
Nunca hay suficiente tiempo en la vida. Sin embargo, es tan importante reservar tiempo de calidad para la familia. Si fuese posible, sugerir una hora de la semana cuando todos los miembros de la familia (o de la familia más amplia) puedan pasarla juntos – más tiempo si fuese posible. Permitir por turnos a cada miembro de la familia escoger cómo usar este tiempo. Una semana un niño puede escoger un juego, la madre puede decidir hacer bizcochos juntos, la abuela puede escoger un paseo. Todos comparten en esta actividad. 
 El toque curativo  
A veces un abrazo cariñoso puede parar el sufrimiento y ayudar a sanar. Sin embargo, en algunas familias la gente simplemente no expresa sus sentimientos mediante el tacto. Los niños crecen creyendo que no es correcto abrazarse. Pero nosotros nunca dejamos de necesitar abrazos y caricias.   
Reflexionar sobre estas palabras y lo que significan para uno:
seguridad
amor
aliento
comprensión
justicia
paciencia
bondad
comunicación clara
gracia





La familia es el verdadero núcleo formador de hombres en la sociedad contemporánea. En la familia tenemos las oportunidades de vivir y formarnos en los valores y los antivalores; en la familia tenemos la oportunidad de convivir con los peligros y las oportunidades, de reflejar nuestras mayores debilidades y que con armonía nos las hagan ver y aprendamos y las superemos, como también nos pueden fortalecer. La familia es el núcleo de la sociedad que nos permite ver reflejada la sociedad misma. Las sociedades que se han distraído de este valor familiar, son sociedades que se han vuelto individualistas y por tanto aisladas, y poco preocupadas por sus comunidades. Una comunidad como la nuestra que se preocupa por la vida social, por la vida que interactúa en los seres humanos, que es solidaria, que tiene alto grado de participación, es una comunidad que refleja el valor de la familia necesariamente. La vida familiar sigue siendo un valor fundamental, es algo que nos identifica y nos marca hacia un futuro. Nosotros como comunidad tenemos que reflexionar sobre la trascendencia y el futuro de la familia y su impacto sobre la comunidad, qué cosas positivas y negativas puede tener la familia, todos debemos participar de forma integral en una planeación, no podemos dejar la responsabilidad a los gobernantes, es responsabilidad de todos, padres de familia, estudiantes, maestros, empresarios.
La familia es considerablemente trascendente en la formación del hombre, por los valores que en la familia misma se viven, porque trascienden en el hombre, porque en ella vemos la diversidad, a los hijos se quieren igual, pero entre los hijos existen características diferentes, siendo integrantes de la familia, como padre, hijo, hermano, nos podemos dar cuenta de que somos diferentes, un hijo tiene más tendencia hacia la sensibilidad, y otro hacia los oficios analíticos, y podemos ver cómo unos son más místicos, más reflexivos, y otros más intensos, más atléticos, y con alguno nos identificamos, mas sin embargo a todos los queremos igual independientemente de esa identificación. Nos aceptamos tal cual somos, cuando verdaderamente nos queremos, cuando utilizamos el amor fraterno, perdonamos y comprendemos las características débiles de nuestro prójimo, que es nuestro próximo más cercano en la familia, y al mismo tiempo comprendemos donde están las cualidades y tratamos de potenciarnos lo más posible para ayudarnos unos con otros con las cualidades de cada quien, y nos solidarizamos y en los momentos de tragedia olvidamos las diferencias, y cada quien pone lo mejor de si mismo. Y cuando se trata de dinero, cada quien pone lo mejor que tiene para salir adelante en el problema que se presenta, y si alguno no pone la cantidad que les corresponde, finalmente terminamos perdonándolo, cuando tenemos un amor verdadero, y no nos ciegan las pasiones, la soberbia, el egoísmo, en el fondo de nuestro corazón, dentro de la familia nos perdonamos. Por eso la familia es el reflejo de lo que estarnos viviendo en la vida comunitaria.

En la familia se pueden vivir ciertos valores sin haberlo reflexionado, vivimos en la unidad, generalmente, podemos ver que la familia como formadora de hombres, fomenta valores que nos enaltecen y nos transforman hacia algo mejor, nos hacen reflexionar sobre el servicio, la solidaridad, la fortaleza, la subsidiaridad, valores muy importantes para hacerlos vivos en nuestra familia y en nuestra comunidad. Pero si no identificamos que la familia es formadora de los valores humanos, no estaremos preparados para vivir en familia, e independientemente del rol que nos toca vivir en esa familia, tenemos que estar concientes de nuestro papel dentro de ella y su trascendencia, reflexionando que la vivencia de los valores dentro de nuestras familias, y la experiencia de los otros miembros, nos ayuda a formar nuestros propios valores; las características, los valores y las reflexiones de mi hermano me potencian a mi, y si él da lo mejor de si mismo hacia la familia y yo doy lo mejor de mi hacia ella, nos potenciaremos mejor. La familia nos otorga seguridad, puede otorgar disciplina, y la oportunidad de ofrecer testimonio.
Ciertos valores que podemos practicar de manera individual, la fortaleza, la disciplina, la seguridad, la perseverancia, porque son los valores que nos hemos propuesto para nuestra propia vida, pero, ¿los trasmitimos a nuestra propia familia?, ¿estamos ejerciendo nuestro papel familiar, ¿estamos preparados para formar nuestra propia familia? En la juventudestamos experimentando para tratar de conocer lo mejor de la diversidad y seleccionar en la vivencia, lo mejor que podamos tomar. Cada quien podemos escoger los valores que queremos vivir, seleccionémoslos, no es el valor económico lo que mueve nuestra vida, si es otro tipo de valor, pero complementario. Compartamos sin vergüenza con nuestra pareja, con nuestro hermano, así como con un amigo, con nuestros padres, vivamos una familia mucho más intensa, cumplamos con nuestro rol. Necesitamos mas familias donde se exprese la solidaridad, donde se exprese el deseo del éxito, el desarrollo humano, la fortaleza y la disciplina, la perseverancia, la honestidad, el hablar con la verdad, familia donde no nos de vergüenza mostrar nuestras debilidades, sino que tengamos la confianza para decirlas y ayudarnos a superarlas, afrontar nuestros retos, familias en donde pongamos al servicio de nuestra comunidad, el testimonio de vivir en la unidad, de vivir en el amor, en el amor hacia los demás, hacia uno mismo, y los que somos creyentes, en el amor a Dios. Realmente la superación del hombre, se podría simplificar solamente con la palabra amor, amor verdadero, amor que nos tengamos lógicamente entre hombre y mujer para formar una familia, amor de los padres a los hijos y de los hijos a los padres, amor que da testimonio en las obras.
Nuestra comunidad necesita una transformación, hacia una comunidad progresista, más participativa, más solidaria y subsidiaria, mucho mas conciente de la responsabilidad de los que tenemos más oportunidades, de los que hemos llegado más lejos que el promedio de nuestra comunidad,; si dentro de nuestra familia los mayores tenemos más responsabilidades, por qué no en la comunidad, el maestro, el licenciado, ha tenido más oportunidades, por lo tanto es más responsable, y esa oportunidad debe de estar al servicio de los demás, no al servicio de si mismo, y en el servicio de los demás vendrá tu propio beneficio, experiméntalo. Experimenta la reflexión de los valores dentro de tu familia, y da el paso a reflejarlos a tu comunidad. Ejerzamos ese liderazgo que requiere nuestra comunidad de nosotros mismos para que lo vivamos en nuestra familia, para que dejemos de ser pasivos, y seamos seres activos, propositivos. Que transformemos nuestra familia, nuestro propio ser, y después transformemos nuestra comunidad. Que seamos seres mucho más enriquecidos en lo humano, en lo espiritual, en lo trascendente; que al encontrar el progreso y el éxito humano, también encontraremos necesariamente el éxito económico, eso se da por consecuencia.
Los valores de familia se deben fomentar para la conservación de una sociedad con principios que sirvan de base para el buen desarrollo de la misma. Debemos pues formar verdaderos hogares que fomenten en sus integrantes la cultura del amor, el respeto, la tolerancia, la gratificación,… en fin todo el cumulo de valores positivos que formen autenticas personas integrantes de la sociedad para el bienestar de la misma.